Año de la Aparición Virgen de los Dolores

1945

Imagen de la Virgen de los Dolores de Chandavila

Lugar: Paraje de la Chandavila, cerca de La Codosera. (Badajoz).

Una de las apariciones de la Virgen en España tuvo lugar en La Codosera, un pueblo extremeño de unos 2.300 habitantes situado al noroeste de la provincia de Badajoz, a 58 kilómetros de la capital. Se encuentra muy cerca de la frontera con Portugal, a tan solo cuatro kilómetros, y a 92 km de Cáceres, en un entorno natural que combina historia, tradición y espiritualidad.

Las apariciones de la Virgen de Chandavila han convertido este enclave en un punto de referencia para quienes buscan conocer de cerca estos acontecimientos marianos en España. No se trata solo de un lugar geográfico, sino de un espacio profundamente ligado a la fe y a la devoción popular, que ha ido creciendo con el paso de los años.

Forma parte de nuestra Ruta Mariana Madrid – Chandavila, una parada especialmente significativa para los viajeros que desean comprender el contexto en el que se produjeron estos hechos y vivir una experiencia más completa. Aquí, la historia de la Virgen de Chandavila forma parte del pueblo y de su tradición.

Además, La Codosera es conocida por sus piscinas naturales situadas a orillas del río Gévora, un enclave de gran valor paisajístico y uno de los espacios fluviales más apreciados de La Raya. Este contraste entre naturaleza y espiritualidad aporta un valor añadido a la visita, haciendo que la experiencia sea aún más especial.

Advocación

María bajo la advocación de Nuestra Señora de los Dolores.

Contexto histórico de la Virgen de Chandavila

Para comprender la magnitud de las apariciones de la Virgen de Chandavila, es necesario situarnos en la España de 1945. Eran años de una posguerra durísima, marcados por una profunda regresión económica. A la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) le sucedió un periodo de aislamiento debido a la condena internacional del régimen de Franco por su vinculación con las potencias del Eje.

En este escenario de escasez y soledad exterior, donde el sector primario volvía a ser el único motor de supervivencia para más de la mitad de la población, la fe se convirtió en el principal refugio para muchas familias que buscaban alivio.

Fue precisamente en este clima de reconstrucción cuando el paraje de La Codosera se transformó para siempre. En el verano de 1945, la Virgen de Chandavila se manifestó ante dos jóvenes del pueblo, Marcelina Barroso y Afra Blanco.

Es conocida como la Virgen de los Dolores ya que se manifestó con un manto negro, una imagen que impactó profundamente a las videntes. Este atuendo no solo expresaba el dolor materno por el sufrimiento de su Hijo, sino que también simbolizaba el perdón y el consuelo en un contexto de posguerra donde las heridas sociales todavía estaban muy abiertas.

De esta forma, las apariciones de la Virgen de Chandavila trajeron un mensaje de esperanza a una zona fronteriza que, aunque castigada por la situación política y económica, mantenía una fe inquebrantable.

Videntes de Nuestra Señora de los Dolores

Las videntes de la Virgen en este enclave extremeño fueron Marcelina Barroso Expósito y Afra Brígido Blanco, dos jóvenes cuya humildad marcó desde el principio el carácter de estos hechos. Marcelina, de apenas diez años, fue la primera en presenciar las apariciones de la Virgen de Chandavila en mayo de 1945, a quien más tarde se uniría Afra en sus visiones.

La sinceridad de ambas en sus testimonios fueron fundamentales para que la devoción a la Virgen de Chandavila se extendiera rápidamente, convirtiendo su experiencia personal en un fenómeno de fe que traspasó las fronteras de La Codosera.

Marcelina Barroso Expósito

Imagen de Marcelina barroso Expósito

Marcelina Barroso Expósito era una niña de familia muy humilde que, como cualquier otra pequeña de su edad, reía y jugaba en las calles de su pueblo. Sin embargo, su infancia estuvo marcada por la dureza de la posguerra; había perdido a su padre, fusilado tras la toma del control por las fuerzas nacionales, lo que dejó a su familia en una situación de extrema vulnerabilidad.

Para ayudar a su madre, Marcelina y su prima recorrían frecuentemente el camino hasta el Marco, un caserío en la frontera con Portugal. Allí compraban productos de estraperlo y contrabando, bienes que escaseaban en España, esquivando siempre la vigilancia de los carabineros para poder sostener el hogar. Fue en este contexto de sacrificio y trabajo donde tuvieron lugar las apariciones de la Virgen de Chandavila, un acontecimiento que transformaría su vida para siempre.

Tras aquel encuentro con la Virgen de Chandavila, Marcelina decidió consagrar su existencia por completo a la fe. Se formó con religiosas en Villafranca de los Barros y más tarde ingresó en la Congregación de las Hermanitas de la Cruz en Sevilla, donde se volcó en el cuidado de huérfanos y ancianos. Finalmente, su camino de entrega la llevó a un convento de clausura en Ciudad Real, donde vivió dedicada a la oración y el recogimiento.

Afra Brígido Blanco

Imagen de Afra Brígido Blanco

Afra Brígido Blanco fue la otra joven protagonista de este relato de fe, contando con 17 años cuando fue testigo de la Virgen de Chandavila. Aunque su vida transcurrió de forma sencilla como la de cualquier otra chica extremeña de la época, su testimonio fue clave para confirmar los hechos. Un detalle que siempre llamó la atención de los fieles es que, aunque Afra y Marcelina presenciaron las apariciones de la  Virgen de Chandavila en días diferentes, las visiones de ambas coincidían exactamente en la misma hora: las tres de la tarde.

A diferencia de Marcelina, Afra no ingresó a ningún convento. Se trasladó a Madrid, donde trabajó en un hospital y llevó una vida de entrega silenciosa y obras de caridad. Tras afrontar con una entereza ejemplar una larga enfermedad, falleció en agosto de 2008 a los 80 años, manteniendo siempre vivo el recuerdo de aquel encuentro con la Virgen de Chandavila que marcó su juventud.

Historia de la Virgen de los Dolores

La mañana del 4 de junio Marcelina sintió una llamada en el fondo de su corazón y volvió a Chandavila. La Virgen de los Dolores se manifiesta nuevamente y le dice:

“Hija mía, Yo soy la madre de Dios, la Virgen de los Dolores, vuelve esta tarde, para hacer una penitencia que te diré en presencia de los habitantes de este lugar.»

Esa misma tarde, la noticia ya se había extendido por todo el pueblo. Cerca de mil personas, llegadas de ambos lados de la frontera, se congregaron en el lugar. Al llegar, Marcelina se detuvo a unos sesenta metros del castaño y vio cómo la imagen de la Virgen de Chandavila descendía lentamente desde el cielo hasta posarse ante el árbol, tal y como había ocurrido en su primera aparición.

Fue entonces cuando la Virgen le pidió a Marcelina que se pusiera de rodillas y avanzara hacia Ella. La niña, al ver lo abrupto y hostil que era el terreno, sintió miedo de lastimarse, pero la Virgen de Chandavila le insistió en que lo hiciera sin temor, asegurándole que Ella misma colocaría una alfombra de hierba y juncos para protegerla.

Finalmente, la pequeña obedeció y comenzó a avanzar de rodillas hacia el castaño ante la mirada atónita de los presentes. La escena fue tan impactante que su propia madre, al ver el sacrificio que realizaba su hija sobre las piedras, no pudo contener la impresión y cayó desmayada al suelo.

Al llegar frente al castaño, Marcelina entró en éxtasis. Ante sus ojos apareció una hermosa iglesia con lámparas maravillosas; en el altar, la Virgen de Chandavila le pidió que se santiguara con agua bendita y le encomendó construir una capilla en ese mismo lugar en su honor, tal y como la estaba viendo.

Aunque los allí presentes no veían la iglesia, todos fueron testigos del trance de la niña. Al despertar, el asombro fue total: sus rodillas estaban intactas, sin una sola herida. Cuando el párroco y otros vecinos intentaron repetir el camino de rodillas, el dolor de las piedras se lo impidió, confirmando para todo el pueblo que las apariciones de la Virgen de Chandavila eran auténticas.

Apariciones de Afra Brígido

Unos días después de los hechos vividos por Marcelina, el domingo 17 de junio, ambas jóvenes regresaron al paraje. Allí fueron testigos de una nueva aparición de la Virgen de Chandavila junto al castaño. En esta ocasión, la Señora le confió un secreto a Afra que nunca debía revelar y le predijo que tendría que afrontar grandes sufrimientos a lo largo de su vida.

Durante los siguientes encuentros, la Virgen le trasladó tres peticiones concretas: la importancia de rezar el Santo Rosario, la construcción de una ermita en aquel lugar y que cantara en la misa solemne del 4 de septiembre; un compromiso que la joven terminó cumpliendo con devoción.

Poco después, el 22 de julio, mientras Afra rezaba el Vía Crucis con sus amigas en Villar del Rey, entró repentinamente en éxtasis ante un cuadro de la Santísima Trinidad. En ese estado de trance, presenció la crucifixión de Jesucristo y comenzó a manifestar en su propio cuerpo los estigmas de la Pasión.

Las llagas resultantes nunca llegaron a desaparecer y, pese a los exámenes médicos de la época, la ciencia no pudo encontrar una explicación lógica para aquellas heridas. Este acontecimiento marcó profundamente la vida de Afra y consolidó definitivamente la fe en las apariciones de La Virgen de Chandavila.

Principales Mensajes de la Virgen de los Dolores

Los mensajes que la Virgen de los Dolores le da a Marcelina son:

Aquí, en este mismo lugar, deseo que se levante una capilla en mi honor, tal como has visto en la visión.

Quiero que se rece todos los días el Rosario.

Milagros de la Virgen de los Dolores

Después de haber “andado de rodillas” durante más de 60 metros por terreno abrupto, Marcelina no sufrió ni un solo rasguño.

Curiosidades de la Virgen de los Dolores

La joven actriz británica estadounidense Lily Collins fue invitada a la Gala Met que se celebró en Nueva York el 7 de mayo de 2018 con un vestuario inspirado en esta Virgen de los Dolores.

Posición de La Iglesia ante los fenómenos de la Codosera

Imagen del Pueblo de la Codosera
La Codosera, foto de Metxuwiki

Estas apariciones marianas no han sido oficialmente reconocidas por la iglesia, aunque el obispado de Badajoz, permitió en su día la construcción del precioso Santuario de Nuestra Señora de los Dolores de Chandavila localizado en el paraje de la Chandavila, en Extremadura cerca de la población pacense de La Codosera.

La Santa Sede concedió un año Jubilar al Santuario de Nuestra Señora de los Dolores de Chandavila por el 75 Anviersario de las apariciones de La Virgen en este lugar. Dicho Año Jubilar empezó el 27 de Mayo del año 2020. Puedes descubrir más en el Santuario de Chandavila.

«Una Luz Para España»

En una carta publicada el 22 de agosto del año 2024, titulada “Una luz para España”, y dirigida al  Arzobispo de Mérida-Badajoz, Mon. José Rodríguez Carballo, el Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el Cardenal Víctor Fernández, declaró el “Nihil Obstat”, (Nada Obstaculiza), propuesto previamente por el arzobispo  español. El Purpurado autoriza así la adhesión de los fieles a  esta devoción y permite su difusión, aunque sin expresar ninguna certeza sobre la autenticidad sobrenatural del fenómeno.

Cómo llegar al Santuario de Nuestra Señora de los Dolores de Chandavila

Para llegar a la Virgen de Chandavila desde Badajoz por la EX 110. Badajoz tiene un aeropuerto, situado a unos 14 km de la ciudad.

Rutas marianas recomendadas

Visitar los lugares donde se ha manifestado la Virgen es una experiencia transformadora. En María por el Mundo, diseñamos itinerarios que combinan la espiritualidad de los santuarios con la riqueza cultural y paisajística del entorno, ofreciendo un camino de fe, historia y belleza.

A continuación, te presentamos dos rutas ideales para conocer de cerca la devoción a la Virgen de Chandavila y otros enclaves fundamentales de España: