Ermita de Nuestra Señora del Espino
¿Donde se encuentra?
C/ Carrera 2 (Junto al Monasterio de Nuestra Señora del Espino)
18330 Chauchina, Granada.
Coordenadas:
37.20148, -3.7727215
¿Cómo llegar desde Granada capital?
La Virgen del Espino o del “pincho” es una advocación mariana profundamente venerada en el municipio de Chauchina, Granada. Su imagen es custodiada por las madres Clarisas Capuchinas en esta ermita que lleva su nombre, se trata de un templo modesto.
Su origen se debe a una aparición de La Virgen que tuvo lugar en el año 1906 a Rosario Granados, una mujer humilde y devota, con una vida ejemplar, que años antes de que se le apareciese La Virgen había perdonado al asesino de su hijo. Es una zona tradicionalmente agrícola dedicada al cultivo de cereales, olivos y vid. Tradicionalmente ha sido un pueblo con una fuerte identidad religiosa, por lo que no es de extrañar que la Virgen eligiera este lugar para manifestarse. Seguir leyendo
Horarios de visita y culto
Los horarios de visita son:
De Lunes a Domingo: 9:00 a 12:30 , 16:00 a 17:00 y de 18:00 a 19:30
El horario de culto es a las 8:00 am.
Alojamientos cercanos
Otras actividades
Mejor época para visitar La Virgen del Espino en Granada
En primavera y otoño son las mejores épocas para visitar Chauchina.
También alrededor del 9 de Abril, día de la Romería.
Ermita de La Virgen del Espino
La Virgen del Espino en Chauchina estuvo marcada por un contexto histórico de importantes tensiones políticas y sociales. En aquel año, tres eventos clave ayudaron a fortalecer la fe Católica en España: La conversión al catolicismo de la princesa Victoria Eugenia de Battenberg, celebrada el 7 de febrero de 1906. El 17 de Febrero de 1906 el Papa Pio X emitió una encíclica dirigida al clero francés expresando su preocupación por el creciente auge del laicismo, especialmente tras la Ley de Separación entre el Estado y la Iglesia Católica; y finalmente la boda real entre Alfonso XIII y la princesa Victoria Eugenia de Battenberg, celebrada el 3 de Mayo de 1906.
El 9 de Abril de 1906, Rosario Granados caminaba con dificultad cerca de un espino, a las afueras de Chauchina. Aquejada de graves llagas “purulentas” en su pierna izquierda, hacía que la gente huyera de su compañía y el dueño de la casa donde vivía amenazó con echarla de su vivienda. Fue entonces cuando apareció ante ella una mujer vestida de negro, a quien Rosario describió como una “bella señora”, de ojos hermosísimos y cara llena de Gracia. Esa mujer no era otra que La Virgen María, bajo la advocación de Los Dolores.
Durante la “aparición”, La Virgen le pidió a Rosario que le acompañara al cementerio y, tras rezar juntas, tocó sus heridas. Rosario entró en un estado de éxtasis y, al despertar, su pierna estaba totalmente curada, algo que la ciencia no pudo explicar. Este milagro aún fortaleció más su Fe y dedicó su vida a la oración y a la devoción mariana.
El mensaje de La Virgen del Espino no fue revelado hasta 1921 cuando Rosario, sintiéndose muy débil, le pidió a un sobrino que buscara al Padre Francisco de Sevilla, de la Orden de los Capuchinos de Granada para comunicarle algo muy importante antes de morir.
El mensaje que Rosario había recibido de La Virgen era el siguiente:
“Quiero que en este lugar se de culto al Santísimo Sacramento, por religiosas franciscanas” y también le pidió la Fundación de un espacio de Oración Perpétua.
El 19 de Febrero de 1981 La Iglesia Católica aprobó favorablemente la aparición de La Virgen del Espino en Chauchina, reconociendo su carácter auténtico y espiritual. Esta decisión de La Iglesia consolidó la importancia de la Virgen del Espino en la vida religiosa de la región y reflejó el compromiso de La Iglesia con el cuidado de las tradiciones espirituales.
Cada 9 de Noviembre se celebra una Romería en Chauchina
Rosario Granados murió el 24 de Septiembre de 1921 a los 82 años. En el año 2021 empezó la fase de canonización de Rosario Granados.
Forma parte de la ruta mariana: Santander-Granada
Lecturas recomendadas
Si quieres saber más sobre la historia de la virgen del espino puedes comprar el libro “El tiempo de María” de Jorge Fernández Díaz

